Carta - Páscoa 2024
Santa Páscoa 2024 “Nosso Redentor ressuscitou dos mortos: cantemos hinos ao Senhor nosso Deus, Aleluia”   (Da liturgia) Queridos irmãos, com a chegada da Santa Páscoa, gostaria de chegar idealmente a cada um de... Czytaj więcej
Carta - Páscoa 2024
Santa Páscoa 2024 “Nosso Redentor ressuscitou dos mortos: cantemos hinos ao Senhor nosso Deus, Aleluia”   (Da liturgia) Queridos irmãos, com a chegada da Santa Páscoa, gostaria de chegar idealmente a cada um de... Czytaj więcej
prev
next

Santuários mais visitados

P. René Butler MS - Trigésimo Domingo del Tiempo Ordinario - Compromiso

Compromiso

(Trigésimo Domingo del Tiempo Ordinario: 1 Reyes 19:16-21; Gálatas 5:1-18; Lucas 9:51-62)

El Salmista canta hoy, “Tengo siempre presente al Señor”. Esto tiene al menos dos propósitos. El primero, como leemos en la segunda parte del mismo versículo, es el de inspirar confianza. Pero también es un recordatorio de nuestro compromiso con el Señor.

Jesús “se encaminó decididamente hacia Jerusalén”, sabiendo perfectamente bien lo que allá le esperaba. Él espera ver la misma determinación en aquellos que buscan seguirlo; en particular deben dejar atrás todo y a todos.

En 1846, el eslogan Revolucionario, “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, estaba muy encaminado a convertirse en el lema oficial de Francia. Esta actitud estaba dirigida, entre otros, a la religión en general y, con una ferocidad particular a la Iglesia.

Fue en este contexto en que la Bella Señora, en lágrimas, vino a llamar a su pueblo para que regrese a la integridad de su herencia cristiana. Pudo haberles hablado acerca de las muchas formas en que su pueblo resultó ser infiel. En cambio, eligió lo que nosotros podríamos llamar de ejemplos típicos, haciendo hincapié en que existe tal cosa como la vida cristiana auténtica que nos impone exigencias legítimas.

San Pablo defiende la libertad, pero aclara que no se trata de una licencia para hacer todo lo que nos plazca. No queriendo que los Gálatas (que se estaban “mordiendo y devorando mutuamente”) “vayan a caer de nuevo bajo el yugo de la esclavitud”, es decir en el legalismo asociado al cumplimiento de la Ley de Moisés, escribe, “Yo los exhorto a que se dejen conducir por el Espíritu de Dios”.

Pero esto, también es una forma de sumisión, no a algo exterior a nosotros sino al interior nuestro. Así se cumple la profecía de Jeremías 31:33: “Pondré mi Ley dentro de ellos, y la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo”. Dios es fiel y a nosotros nos toca serle fieles también. 

La fidelidad es, después de todo, la medida de referencia para cualquier promesa seria, no solamente para el matrimonio o para la vida religiosa, sino también, de manera fundamental y más ampliamente cuando se la aplica a nuestras promesas bautismales o al discipulado.

En su Letanía, María es llamada Virgen fidelísima. Desde Nazaret a Belén, yendo a Egipto y a Caná subiendo al Calvario y remontando a La Salette, en Lourdes y en tantos otros lugares, ella es el perfecto ejemplo de compromiso y de amor.

Traducción: Hno. Moisés Rueda, M.S.

Print Friendly, PDF & Email
Sign in with Google+ Subscribe on YouTube Subscribe to RSS Upload to Flickr

Login >>> ELENCHUS

Go to top