P. René Butler MS - 21er Domingo Ordinario - La...
La Llave y la Clave (21er Domingo Ordinario: Isaías 22:19-23; Romanos 11:33-36; Mateo 16:13-20) Como de costumbre, hay una clara conexión entre la primera lectura y el Evangelio. Se encuentra en el simbolismo de las llaves. Eliaquím... Czytaj więcej
P. René Butler MS - 20mo Domingo Ordinario - Un...
Un Mensaje Universal (20mo Domingo Ordinario: Isaías 56:1-7; Romanos 11:13-32; Mateo 15:21-28) Por razones que no son del todo claras, la misión de Jesús no incluía a los gentiles, aunque sí haya respondido a las suplicas de... Czytaj więcej
P. René Butler MS - 19no Domingo Ordinario - Oiré
Oiré (19no Domingo Ordinario: 1 Reyes 19:9-13; Romanos 8:1-5; Mateo 14:22-33) El relato de Elías en la cueva plantea casi como una sorpresa el hecho de que Dios se le haya presentado en el “rumor de una brisa suave”. Después de... Czytaj więcej
P. René Butler MS - 17mo Domingo Ordinario -...
Compartir la Riqueza (17mo Domingo Ordinario: 1 Reyes 3:5-12; Romanos 8:28-30; Mateo 13:44-52)   Cuando decimos que algo nos gusta, ya sea - una comida favorita, un deporte o alguna música – es una manera sencilla de decir que nos... Czytaj więcej
P. René Butler MS - 18vo Domingo Ordinario -...
Vengan, Escuchen, Vivan (18vo Domingo Ordinario: Isaías 55:1-3; Romanos 8:35-39; Mateo 14:13-21) “Coman gratuitamente y sin pagar”, dice Isaías al prometer abundancia de comida y bebida. ¿Qué otra cosa podría ser... Czytaj więcej
prev
next

Santuários mais visitados

P. René Butler MS - 16to Domingo Ordinario - Volver a lo Básico

Volver a lo Básico

(16to Domingo Ordinario: Sabiduría 12:13-19; Romanos 8:26-27; Mateo. 13:24-43)

Las personas que recién están conociendo acerca de La Salette se sorprenden cuando leen las palabras de la Bella Señora: “Les he dado seis días para trabajar y me he reservado el séptimo, pero no quieren dármelo”. Inmediatamente recalcan: Es el día del Señor, no el de María.

Es cierto, pero el problema se resuelve al traer a colación la naturaleza bíblica y el tono del mensaje. En los profetas y en los salmos especialmente, a veces nos hace falta intuir quién es el que está hablando, insertar mentalmente, “Así dice el Señor”. Esto también es cierto, en este caso, con el mensaje de María. 

Santificar el santo Día del Señor es el Tercer Mandamiento. Nuestra señora alude también al Segundo, “No pronunciarás en vano el nombre del Señor, tu Dios”, cuando habla de “el Nombre de mi Hijo”.

Ambos encuentran su fundamento en el Primer Mandamiento: “Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar en esclavitud. No tendrás otros dioses delante de mí”.

Esta siempre ha sido una lucha. Fácilmente nos dejamos esclavizar por otros dioses.

Es por esta razón que tanto el autor de Sabiduría como el salmista celebran la misericordia y el perdón de Dios. Dios “da lugar al arrepentimiento”, porque él es “compasivo y bondadoso, lento para enojarse, rico en amor y fidelidad”.

Todas las parábolas que leemos hoy indican que somos, individualmente y como Iglesia, una obra en construcción. San Pablo nos urge a no desanimarnos. “El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad… Y el que sondea los corazones conoce el deseo del Espíritu y sabe que su intercesión en favor de los santos está de acuerdo con la voluntad divina”. En otras palabras, él sabe lo que es mejor para nosotros.

El acontecimiento y el mensaje de La Salette encajan perfectamente con esto. Se nos desafía, en nuestra debilidad, a dejar que el Espíritu brille hasta en lo más profundo de nuestros corazones y haga lo que tiene que hacer para que la buena semilla de Dios eche raíces y crezca, como la semilla de mostaza, frondosa y fructífera.

La conversión, la alabanza a nuestro Único Dios Verdadero, la constante confianza en el – estos son los caminos que La Salette nos enseña para volver a lo básico. 

Traducción: Hno. Moisés Rueda, M.S.

Go to top